La Gestión del Conocimiento y la Innovación 

como Pilares en las Organizaciones

 


Actualmente las organizaciones están en constate cambio y es que así se mueven los entornos, el cambio es inevitable, tarde o temprano sucederá y las empresas deben estar preparadas para ello o de contrario para asumir las consecuencias. Allí cumple una función importante quien o quienes toman las decisiones ya que puede costarles su posición en el mercado.

 En este blog, abordaremos temas fundamentales en la materia a manera de compartir conocimiento importante para las organizaciones en un mundo que gira muy rápido y donde el mercado gira con él, resumiendo además conclusiones sobre gestión del conocimiento e innovación, su relación, definición, así como prácticas exitosas y gestiones de las mismas.

 Como arriba se reseñó, el cambio es protagonista “considerando como tal todo aquello que se modifica en el entorno y está fuera de nuestro control” (Cambio, Creatividad e Innovación, 2010), y debe ser tomado como algo relevante y no a la ligera. Muchas de estas variables ocurren de manera inesperada, otros con gestados y necesarios desde las empresas.

Entre ellas la velocidad y dirección de los acontecimientos. Cuando hablamos de velocidad podemos remitirnos a los avances de la tecnología, factor primordial para el avance de las organizaciones que quieren estar a la vanguardia y mejorar los procesos, tanto internos como de relación con sus clientes, lo que se traduce generalmente en aumento de ventas o de cifras significativas.

 


La rápida transformación del mercado ha generado nuevas oportunidades pero también expectativas frente al actuar de las organizaciones, cuando un cambio se impone la velocidad de los procesos aumenta exponencialmente.

Con el desarrollo de las nuevas tecnologías el mundo se ha tenido que adaptar al cambio de los entornos como algo imprescindibles, cuya transición tardó años, pero a que todos han tenido que emigrar.

 Aun así, siguen actualizándose y cada vez esos cambios han tenido que ser tomados por las empresas que también han tenido que actualizarse. “Todas estas transformaciones dejan un claro aprendizaje: el cambio no va en una sola dirección” (Cambio, Creatividad e Innovación, 2010), y en ese sentido las organizaciones con sus productos y servicios se han encaminado a reposicionarse y cambiar su rumbo, muchas veces causando alteraciones pero haciendo parte del mercado actualizado que finalmente entra a competir por el consumo.

 Ahora, es difícil prever los efectos del cambio y se convierte en una situación compleja pero que en general termina en transformaciones importantes. Las turbulencias no son eternas y los procesos de este tipo, en cambio, pueden generar grandes estructuras empresariales que tomen vuelo y se impongan en el mercado.

 

El Conocimiento

 


Según la función pública, el conocimiento es la suma de datos transformados en información a través del aprendizaje y que se encuentran listos para la solución de problemas. Puede ser tácito o explícito, es decir, el primero originado en capacidades de personas en su intelecto de proponer soluciones, es de carácter intangible, de difícil materialización a consecuencia y que se torna complejo al momento de comunicarlo a otros. El conocimiento explicito es formal, sistemático, fácil de almacenar y compartir (Función Pública, ¿Qué es Gestión del Conocimiento y la innovación en el marco del MIPG?, 2021).

 Así pues, la gestión del conocimiento y la innovación implica administrar ese conocimiento tanto intangible como tangible para que las entidades puedan mejorar, sus productos, servicios, desempeño y resultados de gestión. Consolidar prácticas de investigación, idear espacios y procesos con nuevos enfoques, crear herramientas de gestión, fortalecer capacidades y compartir el conocimiento adquirido o desarrollado.

 Un aspecto importante a considerar es el conocimiento del contexto ya que en las ventajas competitivas radica en el conocimiento propio, que permitan una economía escala, un conocimiento valioso y nuevos retos de gestión.

 Refael Andreu y Johan Baiget, en su libro la Gestión del Conocimiento y Competitividad, manifiestan dos desafíos: en primer lugar, “Cómo gestionar el nuevo conocimiento genuino, propio de la naturaleza inter-organizacional, que se genera por las relaciones y la necesidad de coordinación entre las empresas o sus unidades de negocio, dentro de ellas”; y segundo, “Cómo compartir el conocimiento y procesos de aprendizaje a desarrollar cuando cada empresa ya tiene su propia manera de llevar a cabo la gestión del conocimiento y si estas no son compatibles” (Gestión del Conocimiento y Competitividad, 2016).

 Es así como proponen analizar el implementar procesos de integración dentro de las organizaciones donde se incluyan sus características,  tradición, cultura, recursos y capacidades. Para el proceso de integración del conocimiento se requiere de un efectivo intercambio entre las organizaciones o lasa unidades de negocio, así como de procesos de aprendizaje.

 Ahora bien, el conocimiento está ligado a la innovación, que se refiere directamente a cambios, a los que las empresas deben someterse ante los movimientos constantes de su entorno. Cuando las empresas innovan se reinventan y sus procesos mejoran, por ende los resultados esperados son los mejores.

 

 

 

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